domingo, 3 de junio de 2007

Parafraseando al Gran Vallejo

Que haras mi dulce negra,
de perfumados alcanfores, de sabroso capulí.
DE grandes ojazos negros, de tibia mirada, de nervioso andar.

A donde te llevarán tus pasos,
a donde ese turgente cuerpo, avido de amar.
como se fueron esos días hechos para el amor,
me parece fuera ayer, pero ya van vacíos meses,
sin tus quemantes besos y tu perdida mirada,
buscándome siempre dispuesta, para perdernos en el amor.

Qué serán de tus oscuras noches, de tus miedos,
de tu casa y tus bordados, de tu extrema sencillez.
Qué haré yo con mis recuerdos, que finalmente no importan,
lo enviaste al limbo del olvido.

Pero si alguna vez necesitaras
los abrazos de laguen que te quiere,
recuerda siempre que mi hombro y mi mirada,
estarán prestos para tí,
cuándo, cómo y dónde quieras.






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